Sus tumbas son pozos profundos, que se marcaban en la superficie por círculos de piedras blancas. En las más antiguas se encontró aparte del esqueleto únicamente un tembetá; en las más recientes se acompañó al muerto con cerámica, objetos de metal y pipas de piedra. Su alfarería luce formas diferentes de la diaguita: prevalecen formas altas, esbeltas generalmente de un solo color, rojo o negro, bien pulidas y de paredes delgadas.
Ver menos